Cuando quieren pueden

Tras ponerse por delante en el marcador en la primera parte el equipo de Nuno quiso aguantar el resultado Cuando el Córdoba empató el Valencia despertó y Piatti consiguió el gol de la victoria.


Le cuesta al Valencia aprender la lección de que no se puede especular. Afortunadamente en esta ocasión, a diferencia de lo que sucedió en Balaídos, el equipo tuvo capacidad de reacción y demostró que cuando quiere puede. La ofensiva tras el empate del Córdoba permite la doble lectura y la negativa hace referencia a que el equipo de Nuno tiende a conformarse antes de tiempo. La victoria lo justifica todo pero quedó en evidencia que el Valencia debe ser más ambicioso siempre.

El técnico portugués dispuso en el Nuevo Arcángel de Córdoba un once sorprendente. No jugaron ni Negredo ni Feghouli de inicio que aparecían en todas las quinielas y entraron Rodrigo y De Paul. Nuno volvió a innovar tácticamente en el sentido de que prescindió de la figura del delantero centro. De Paul actuó como hombre más adelantado y Rodrigo cayó a banda derecha. El resto de futbolistas y posiciones sí fueron los previstos.

El partido empezó sin un dominador claro aunque en el minuto 5 Diego Alves tuvo que intervenir por primera vez tras un disparo de Bebé desde fuera del área. El Córdoba, empujado por su afición se metía en el partido con la intensidad adecuada. El Valencia quería ponerle pausa al juego a través de la posesión pero faltaba algo de precisión en los pases.  El equipo de naranja, poco a poco, se acercaba a las inmediaciones de la portería cordobesista. La primera ocasión visitante legó tras un saque de falta lateral sacada por Piatti. Mustafi, con bastante comodidad, pasó de cabeza el balón a Parejo que remató a puerta con otro testarazo. El balón rebotó en un contrario y, finalmente, se marchó desviado. El partido tenía ritmo porque el Córdoba seguía atacando con brío. Lo cierto es que el Valencia no acababa de tomarle el pulso al encuentro. El juego en el centro del campo carecía de continuidad y De Paul arriba apenas tocaba el balón. Parejo no estaba teniendo su día y el equipo se resentía. A la media hora de juego el Córdoba volvió a crear peligro con un disparo desde fuera del área de Abel Ramos que también solventó Diego Alves con una gran parada.  El Valencia, sin hacer demasiado, en el minuto 37, hizo el primer gol. En una de las primeras intervenciones de De Paul el jugador argentino cogió el balón en el lateral izquierdo del área. Aguantó y vio perfectamente la llegada de André Gomes que entraba sólo al segundo palo. El argentino puso el centro templado al portugués que, con el interior y de volea, cruzó el balón hasta alojarlo en las redes. El partido se ponía muy de cara y se llegaba al descanso sin más incidencias destacables.  

La segunda parte empezó con el juego igual de espeso. La buena noticia para el Valencia es que el Córdoba había perdido el ímpetu del primer periodo. Aún así, en el minuto 10, Diego Alves tuvo que sacar un remate a bocajarro de de Florin Andone tras un saque de esquina.  El Nuevo Arcángel volvía a empujar. El Valencia intentaba enfriar el ambiente con posesiones largas pero inofensivas. Nuno decidió mover el banquillo y dio entrada a Negredo por De Paul. Poco después el sustituido fue Rodrigo y Feghouli salió al campo. El hispano-brasileño, antes de irse, protagonizó una gran jugada individual que acabó con un potente disparo desde el pico derecho del área que detuvo Sarzai con una palomita. Durante un tramo el Valencia tuvo más presencia en el campo del Córdoba. Sin embargo, en el minuto 73, en una jugada sin excesivo peligro aparente Otamendi midió mal y golpeó a un rival dentro del área. El árbitro señaló penalti y Ghilas transformó la pena máxima. El Valencia, ahora, se lanzaba al ataque y el partido se rompía. El equipo de Nuno no había tenido la ambición de sentenciar y con el empate aparecían las urgencias. Los futbolistas de naranja empezaron a generar ocasiones abriendo por una parte la esperanza de la victoria y por otra la sensación de que había estado sesteando todo el partido. Lo intentó Feghouli con un disparo que sacó la defensa tras una gran jugada por la izquierda de Piatti. En la misma acción Parejo recogió el rechace y su disparo ajustado y potente lo desvió Sarzai. Continuaba la ofensiva valencianista y como consecuencia lógica llegó el gol en una gran jugada: Feghouli centró desde la derecha para Negredo que desde el segundo palo hizo una gran dejada de cabeza para Piatti que, con un remate en semifallo, logró enviar el balón dentro de la portería. Se evidenciaba la sensación de que el Valencia había especulado en exceso. Con la lección aprendida el equipo de Nuno quiso hacer el tercero y el Córdoba cada vez estaba más frustrado.  Los últimos minutos, de todas maneras, fueron bastante caóticos y hubo que sufrir para, finalmente, volver con los tres puntos de Córdoba. Misión cumplida y una lección para aprender.

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