¡Se pudo!

Se pudo y se pudo bien. El Valencia remonta al Madrid en un partido vibrante y consigue imponerse al equipo merengue siete años después.


Foto: Dulce Sotos Valero - Barragán fue el autor del primer gol

Foto: Dulce Sotos Valero – Barragán fue el autor del primer gol

Llevaba 22 partidos el Madrid sin perder y cinco años el Valencia sin ganarle incluyendo dolorosas humillaciones como un 3-6 ó un 0-5. Por eso la victoria contra el Madrid tuvo un componente liberador que enloqueció a la afición. También, el triunfo coincide con el inicio de un nuevo año y de una nueva era en el Valencia. El equipo de Nuno y Peter Lim compite ante los grandes, eso, al Valencia ya no se lo pueden quitar. Por fin, la parroquia blanquinegra es feliz.

Tal y como aseguró Nuno en la previa el Valencia salió a por el partido sin especular. El técnico portugués sorprendió con la misma disposición táctica que contra el Éibar. Es decir, tres centrales y dos futbolistas en banda. En esta ocasión, el carrilero derecho fue un lateral, Barragán, y el carrilero izquierdo un extremo, Piatti. Y en punta Alcácer y Negredo. La única previsión que se cumplió fue la del triple pivote en el centro del campo formado por Parejo, André y Enzo. El futbolista argentino, en su primer partido con el Valencia hizo un partido muy serio. No parece ser un futbolista espectacular pero no le hace falta, prácticamente, hizo todo bien.  

El partido, con la exigencia de Mestalla y las ganas de los jugadores, empezó con un grado de excitación muy alto. Afortunadamente para el Valencia Parejo entraba bastante en juego y el equipo blanquinegro llevaba la iniciativa. En el minuto 11, el Madrid, sin hacer nada extraordinario se encontró con un penalti a favor por unas manos dentro del área de Negredo. Cristiano Ronaldo fue el encargado de transformar la pena máxima y de silenciar Mestalla. Al Valencia se le ponía cuesta arriba el partido pero todavía quedaba muchos minutos por disputarse. El equipo, pese al gol encajado, conservó el ímpetu de los primeros minutos. Mestalla tampoco estaba dispuesta a ceder y cantaba el 'a por ellos'. El partido seguía intenso pero ninguno de los dos equipos tenía la pausa necesaria para asentar su juego. En el minuto 22 Piatti se tuvo que retirar lesionado y salió al campo Gayà. El canterano recibió una tarjeta amarilla nada más salir  por la descoordinación entre el  cuarto árbitro y el principal. Uno le dejó pasar y el otro le amonestó. El Madrid, poco después, gozó de una clara ocasión de gol pero Cristiano Ronaldo, una vez superado Alves, se quedó sin ángulo para el disparo. Todas estas circunstancias le hicieron perder al Valencia el hilo del partido. Se cumplía la media hora de juego y el balón estaba siempre en el campo de los locales. Había interrupciones continuamente y el público, lógicamente, lo protestaba todo, a veces con razón y otras no. El Valencia sobre el campo también se descentraba. Un rodillazo de Sergio Ramos a Negredo en un salto pudo ser la segunda amarilla para el madridista. Se llegaba al final de la primera parte y el Valencia volvía a darle otro impulso al duelo, o por lo menos, lo intentaba. La mala noticia, además del resultado, era que el equipo se estaba cargando de tarjetas amarillas. En la última jugada de la primera parte pudo llegar el gol del empate. Parejo le hizo un caño de jerarquía a Isco en la zona de tres cuartos por la izquierda, le cedió el balón a André Gomes que, tras un amago disparó con la izquierda desde fuera del área. El balón, tras dar en un defensor, golpeó en el poste derecho con Casillas vencido hacia el otro costado. Paco Alcácer llegó el primero al rechace pero optó por pasarle el balón a Negredo ante la presencia del portero madridista. Su envio fue cortado por el defensor y la oportunidad de marcar al primer gol se fue al limbo.

La segunda parte empezó con el Valencia otra vez metido en el partido y con un disparo de André Gomes que se fue por poco. Después, fue Negredo quien se fue hacia el área bastante sólo pero perfilado con su pierna derecha. Su centro bombeado no pudo ser alcanzado por ningún compañero. Y en el minuto 51, Mestalla se convirtió en una fiesta. Gayà trazó una diagonal desde la izquierda llegando hasta el borde del área. El lateral de Pedreguer le dio el balón a Barragán que se incorporaba por la derecha y el futbolista gallego disparó a portería.  El esférico, tras golpear en Pepe, acabó alojado en las redes. El Valencia conseguía empatar el partido y ahora el que se venía arriba era el Madrid. Mestalla rugía y entonaba el 'sí se puede' El equipo de Ancelotti estuvo a punto de adelantarse otra vez después de una jugada tonta en la que los jugadores del Valencia no sacaron correctamente una falta. El Madrid estuvo más listo, aprovechó la circunstancia y el balón acabó en las botas de Bale encarando a Diego Alves. Afortunadamente, todo acabó en un susto. Gayà por la izquierda seguía creando peligro. Provocó una falta cuyo lanzamiento acabó en saque de esquina. Y, de ese córner, vino el segundo gol del Valencia. Desde Fabián Ayala no se veía un vuelo así. Otamendi se suspendió en el aire para enganchar un cabezazo impresionante y batir a Iker Casillas. La afición se desataba y el equipo en el campo también. Poco después, se produjo la mejor jugada de la temporada en la que intervinieron muchos futbolistas empezando por Negredo que fijó a Pepe y le hizo una autopase a Carvajal en la banda izquierda. La jugada, tras muchos toques de precisión, acabó en el otro lado del campo con Barragán incorporándose sólo ante Casillas. Esta vez, el gallego no encontró portería pero la acción conjunta fue espectacular. Ahora, el que estaba grogui era el Madrid. Ancelotti hizo un doble cambio dando entrada a Khedira y Jesé por James y Bale. El Valencia se había hecho el dueño del medio del campo y el técnico italiano buscaba alternativas. Nuno respondió con la entrada de Feghouli por Barragán que recibió una sonora ovación de Mestalla. Más madera para incendiar la Liga. El Madrid atacaba y se exponía a un contragolpe. Por eso, y porque Negredo tenía algunas molestias físicasm entró al campo Rodrigo por el 7 del Valencia. La rapidez del hispano brasileño podía darle al Valencia más profundidad en ataque. Se llegaba al minuto 80 y el equipo blanquinegro se metía demasiado atrás. La defensa seguía rayando a gran altura con un Orban infranqueable. En el minuto 84, eso sí, sólo la milagrosa intervención de Alves impidió el gol del Madrid tras un remate de Isco casi a bocajarro. No sería la última para el Madrid  pero sí la más clara. Hubo que sufrir pero se consiguió la victoria. Se superó el síndrome de los últimos minutos y el equipo mantuvo la ventaja en el marcador. La afición lo celebró a lo grande. Se habían conseguido tres puntos pero también se inicia una nuevo año con victoria. El Valencia, en definitiva, empieza una nueva vida.    

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