Líderes por aplastamiento

El Valencia supera al Córdoba en todos los aspectos del juego y consigue su cuarta victoria consecutiva volviendo a marcar tres goles. El equipo de Nuno se pone al frente de la tabla con la complicidad y el entusiasmo de la afición


Es la quinta jornada de Liga, evidentemente todavía es muy pronto para descorchar las botellas de champagne pero no cabe duda de que el Valencia está dando motivos a su afición para disfrutar. Y con ese hay que quedarse, conviene aprovechar el momento. El equipo de Nuno es un ciclón que sale hambriento al campo y reduce a sus rivales a la mínima expresión. Así sucedió contra el Córdoba que, cuando se quiso dar cuenta, ya había perdido el partido.

De nuevo Mestalla presentó un aspecto formidable. Parece que no caen en saco roto las llamadas del técnico valencianista a la afición. Eso, y el rendimiento del equipo que invita a que la ilusión esté por todo lo alto.

Por primera vez en la temporada la alineación de Nuno generaba incertidumbre. El técnico portugués resolvió la duda con dos cambios previsibles: la entrada de Mustafi por Vezo y de Feghouli por Rodrigo; y con una sorpresa: Cancelo debutó en lugar de Barragán en el lateral derecho.

El Valencia salió al campo desatado, buscando el partido con determinación y, al primer minuto, ya había creado la primera ocasión con un centro desde la izquierda que remató Parejo en semifallo pero muy cerca de la portería. El grado de intensidad del equipo de Nuno se pudo comprobar en la presión ejercida por Piatti, Alcácer y André Gomes en la jugada siguiente. Los blanquinegros mordían y Mestalla lo premiaba. Alcácer tuvo la siguiente oportunidad con un remate de cabeza a centro de Gayà que se marchó por poco. El Valencia estaba desbocado. Participaban mucho André Gomes y Parejo y eso siempre es garantía de fútbol. Pasado un cuarto de hora el partido se estabilizó un poco en el sentido de que los locales bajaron algo el ritmo. El Córdoba empezaba a tener más posesión y al Valencia le costaba hacer llegar el esférico a posiciones ofensivas.  Sin embargo, no le duró mucho la tranquilidad al equipo andaluz. En el minuto 21 Feghouli se marchó de su defensor por la banda derecha y centró al primer poste. Allí apareció Alcácer que, con un salto y un movimiento de cuello portentoso, remató el balón de cabeza poniéndolo al otro lado. Golazo de delantero centro y el Valencia se adelantaba en el marcador. El equipo de Nuno y su público volvían a entrar en ebullición y Cancelo, poco después, tras combinar con Feghouli disparó desde dentro del área ajustado al poste izquierdo de la portería defendida por Juan Carlos. No paraba la avalancha y, en el 26, el equipo blanquinegro trenzó una bonita jugada que acabó con el balón en las botas de André Gomes dentro del área. El futbolista portugués, con su calidad, mareó a los defensas cordobeses con sucesivos recortes y su centro fue despejado en corto a una zona del área por la que entraba Gayà como un misil. El jugador de Pedreguer no se lo pensó y disparó con potencia a gol. El balón acabó en el fondo de las mallas de forma inapelable. En un pestañeo el Valencia ya iba ganando por 2-0. Justo premio a la actitud con la que el equipo había salido al partido. Pero el equipo quería más. El estímulo del liderato jugaba a favor de la ambición de los futbolistas de Nuno.  Los blanquinegros esperaban al Córdoba en su campo y cuando recuperaban el balón salían como flechas envenenadas a hacer daño. El primer disparo del Córdoba llegó en el minuto 42 del partido. Diego Alves desvió el chut de Rossi a córner y, en el saque de esquina posterior, el equipo andaluz volvió a crear peligro. Fue la única vez que Otamendi y su banda no impusieron su ley. El árbitro señaló el camino de los vestuarios y en Mestalla se respiraba felicidad.

Al minuto de la reanudación Nuno decidió cambiar a Piatti por Carles Gil. El técnico portugués no quería desaprovechar la oportunidad de repartir minutos entre sus jugadores pensando en Anoeta. De hecho, en el minuto 52, el jugador sustituido fue Gayà que se llevó una ovación de gala y salió al campo Orban. El Valencia había rebajado el grado de excitación con el que había salido al campo en el primer periodo pero seguía haciendo el partido que quería su entrenador. Presionando en la zona del campo que más le convenía, a veces esperando atrás y, a veces, adelantando la línea. Cuando recuperaba el balón buscaba el gol con verticalidad. En el minuto 60 Carles Gil tuvo una ocasión interesante tras un centro de Parejo desde la derecha pero no pudo golpear el balón con precisión. El Valencia volvía a apretar en ataque. Con saques de esquina y con penetraciones por banda de Feghouli por la derecha y de Orban por la izquierda el partido se desarrollaba en el campo del Córdoba. André Gomes estuvo a punto de aprovechar un mal despeje de Juan Carlos para pillarlo desprevenido pero el esférico se fue por poco. En el minuto 72 el Valencia hizo el tercero por medio de Feghouli. Carles Gil le puso al argelino un gran balón interior al espacio y el 8 del Valencia, por su carril, se plantó sólo en el área para definir ajustado al poste ante la salida de Juan Carlos. 3-0 y el Valencia alcanzaba el liderato. A continuación, Nuno realizó el último cambio dando entrada a Rober por Feghouli. Mestalla hacía la ola y la euforia se desataba en el coliseo valencianista. Sólo quedaba disfrutar hasta que acabara el partido. Ver las correrías de Carles Gil y Rober. Sin que pasara nada más destacable terminó el partido.

El Valencia ha hecho un arranque de temporada espectacular. La sensación de equipo consistente se hace cada vez más presente. Se da la circunstancia de que el Valencia sigue sumando de tres en tres en puntos y goles. Toca gozar.

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