La tercera vía

En aquella época, el Valencia era la risa de Europa cuando llegaban los duelos contra rivales directos. Ahora, el cagómetro visitante se dispara cuando sus hombres pisan la Avenida de Suecia. Diferencias tan ‘sutiles’ como un martillazo en la cabeza.

Se ganó, como era de esperar, a la Real Sociedad en

Diego Alves y la estatua

Ante el Córdoba se vio la enésima demostración de un deportista en pleno momento dulce, «in the zone» que dicen en el baloncesto: ese estado de concentración absoluta, de movimientos automatizados, de rendimiento cercano a la perfección. Fueron noventa minutos casi impecables (faltó detenerle a Ghilas el penalti) en los

¿Sólo ha pasado un año?

Hagamos memoria: ¿a cuántos futbolistas de aquellos onces de Pizzi echamos de menos? ¿Keita, Bernat, Mathieu quizás? Pocas voces reclaman a hombres como Ricardo Costa, Vargas, Senderos o Fede Cartabia, principalmente porque la dirección deportiva ha acertado supliendo sus salidas con futbolistas mejores o que han dado más rendimiento.

[caption align=»aligncenter»

2016 como año de elecciones

Los cuatro futbolistas han demostrado en diferentes ocasiones ser hombres de club y han mantenido (casi) siempre un perfil bajo. Piatti, Feghouli y Parejo pudieron o quisieron salir del club en algún momento puntual; ahora, los tres viven momentos dulces y no piensan en nada que no sea continuar.

[caption

Estadios que ganan partidos: ¿de verdad es tan diferente el Valencia a domicilio?

Sí, gran parte de los equipos rinden armas en Mestalla nada más entrar por la puerta. Lógicamente luego el partido te da momentos y oportunidades, pero hablamos en líneas generales de una predisposición mental: el estadio condiciona al equipo visitante, esta temporada, a ver la vida en clave derrotista.

Otro partido

Un niño y un balón

Cada Alcácer o Gayà esconde en su trayectoria hacia el éxito los deseos, esperanzas e ilusiones de decenas de profesionales que han puesto su granito de arena para crear una máquina bien engrasada de talento, calidad, cabeza amueblada y pasión por unos colores.

Ni hecho a propósito. El pasado fin de

El finde del señor Wang

El señor Wang quiso comprar el Valencia, pero acabó teniendo una larga lista de motivos para no hacerlo. El señor Wang quiso invertir en el Atlético de Madrid, y le pusieron la alfombra roja. Diferencias sustanciales imposibles de ignorar.

Uno de los aspectos más curiosos de Enrique Cerezo, me cuentan, es

Lo que está bien y lo que está mal

Es el efecto de la ilusión, con su cara oscura: a más esperanzas, a mayores expectativas, mayor es la decepción cuando sufres un revés inesperado. Por eso los globos deben hincharse con realismo y trabajo, y no con espejismos ni cortinas de humo. Cuando el equipo (todo el equipo) no

¿Por qué ahora sí y antes no?

«¡Qué pequeños son! Celebran una victoria ante el Madrid como si hubiesen alzado un título», pensarán algunos. No lo entienden. Ni lo entenderán. (…) No hace falta que venga un asesor clintoniano a recordárselo. Es la ilusión, estúpido.

Copa del Rey al margen (tela marinera con el choque ante el Espanyol),

Notas al margen para epilogar un 2014 de locos

Necesitamos recuperar la normalidad que da el fútbol semana a semana. Hablar de táctica, de alineaciones, fichajes, altas y bajas. Criticar con argumentos y no basándonos en filias o fobias. Encajar la crítica respetuosa con entereza. Trazar una línea de intolerancia con el intolerante, ese que no tiene sitio en